Masajes tántricos

Desde nuestra concepción los masajes sensitivos tántricos ayudan y preparan nuestro cuerpo para el placer y la excitación. Relajan los músculos, disipa las tensiones, serena nuestra mente y hace que olvidemos por un tiempo las preocupaciones, abandonándonos libremente a las sensaciones placenteras que recorren nuestro cuerpo palmo a palmo. 

Las manos de la masajista no sólo trasmiten bienestar físico, sino que derraman sobre nuestra piel, ternura, cariño, cuidado y deseo. Y es en medio de este mar de sensaciones que podemos aprender a relajarnos y a sentir con todo nuestro ser olvidando por unos minutos el tradicional protagonismo genital de los encuentros sexuales. 

Al ser acariciadas las diferentes zonas del cuerpo vamos descubriendo todo un mundo de sensaciones y placeres insospechados. Son muchas las personas que tardan o no llegan a conocer nunca toda la potencialidad y variedad de sus zonas erógenas.

Muchos hombres buscan en los masajes una eficaz ayuda para retardar la eyaculación, cuestión que preocupa a no pocas parejas. También las mujeres ven resuelto ciertos malestares al ser tratadas por manos expertas que descubren en el masaje tántrico un mundo de posibilidades para la realización plena de su sexualidad femenina.

Los masajes pueden realizarse de diversas maneras y por uno/a o más masajistas, a personas individuales o en parejas. Desde tatami o cómodas camillas, con aceites esenciales preparados especialmente según el gusto o la necesidad del cliente y sobre todo con la privacidad requerida, el ambiente y el entorno más agradable. 

Sólo os queda dejarse llevar a ese mundo por conocer que es nuestra propia sensualidad y erotismo, disfrutándola con todo el merecimiento que os debéis y preparados para disfrutar con cada experiencia.

Pues al valorar y entender nuestro cuerpo nos hacemos más sabios en el conocimiento de los propios gustos y necesidades así como los de nuestra pareja. A ello nos ayudan los masajes tántricos y toda su variedad.


Un abrazo!

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